LA ADOLESCENCIA, ESA ETAPA DE CONSTANTES CAMBIOS

La adolescencia comienza con cambios físicos repentinos e imprevisibles y cambios psicológicos que implican una crisis de la identidad, de emociones contrastadas y de nuevas relaciones sociales.

El cambio hormonal pone en marcha las pulsiones, junto con el descubrimiento de un cuerpo sexuado que los empuja y los precipita hacia ser adultos y a la vez dejar el cuerpo infantil.

La crisis de identidad se da mientras el adolescente se encuentra en esta incertidumbre sobre lo que ha sido hasta ahora y lo que es ahora y será.

No quieren hacer lo que los padres quieren, es una forma de diferenciarse de ellos, de separarse y mostrar su autonomía y crecimiento.

Cambios físicos

Los signos más evidentes de cuando chicos y chicas se convierten en adolescentes, son los cambios corporales asociados a la pubertad.

En la chica la aparición del vello púbico y el desarrollo de los senos son los primeros signos de los cambios físicos que tendrán durante la pubertad. La pubertad termina fisiológicamente con la menarquia, que es la primera menstruación. Llega aproximadamente 2 años después de la aparición de los primeros signos de pubertad, entre los 12 y 13 años.

En el chico, se dan los primeros cambios corporales con la aparición del primer vello púbico, entre los 12 y 13 años. La pubertad se inicia de hecho hacia los 11 años con el aumento del volumen de los testículos. Estos cambios se alargan hasta llegar al estado adulto, hacia los 16-18 años. La primera eyaculación consciente, es un signo considerado como paralelo a la aparición de la menarquia en las chicas y es la que simbólicamente finaliza el proceso de la pubertad. Esto ocurre hacia los 15 años.

Tanto en chicos como en chicas, los cambios hormonales pueden desencadenar el acné, que puede conllevar una bajada en su autoestima.

 

Cambios psíquicos

El adolescente se encuentra en un cruce con varias direcciones a seguir y siente que es su decisión y no la de los padres la que determinará su futuro. A medida que los jóvenes ponen a prueba sus nuevas capacidades, empiezan a cuestionar la forma en que los padres plantean las cosas.

EL DUELO DE LA INFANCIA:

Es la pérdida de la protección que recibe el niño. El abandono de la infancia es inevitable y le supone dejar relaciones de gran dependencia en un momento de incertidumbres y dudas. Los padres ya no son aquellos que lo saben todo, que todo lo pueden resolver, los padres idealizados de la infancia. Esta situación de idealización, hace que el adolescente se sienta muy desorientado.

CAMBIOS DEL ESTADO ANÍMICO:

Son cambios repentinos en el que se puede pasar de la alegría a la melancolía con una rapidez sorprendente. Por un lado tiene miedo a crecer, y por el otro, miedo a quedarse pequeño.

CAMBIOS EN EL PENSAMIENTO:

Quieren comprobar lo que saben, cuestionan y reflexionan sobre temas existenciales y profundos, valores de solidaridad, justicia social, buscando una mirada propia y genuina.

Los cambios que se dan, coinciden también con los cambios propios de la época que les toca vivir. Todo ello hace que se enfrenten a desafíos muchos de ellos diferentes a los de los padres cuando tenían la misma edad

Dudas e incertidumbre

Algunos adolescentes se preocupan porque no saben si su cuerpo se desarrolla con normalidad y necesitan información que a menudo les cuesta pedir, se les puede facilitar desde casa, o bien a través del médico. Ante el crecimiento desigual entre el físico y la maduración psicológica, hay que tener en cuenta el nivel de exigencia ya que puede sentirse tratado de acuerdo con su apariencia física, no con su nivel de madurez real. Podemos encontrarnos tratándolo de forma adulta o infantilizandolo, lo que puede provocarle inseguridades y miedos a crecer.

Cuando hay que pedir ayuda profesional

  • Si presenta un periodo de tristeza más largo de lo habitual, o que la melancolía fuera excesiva.
  • Si observamos una preocupación obsesiva por la imagen de su cuerpo.
  • Cuando la intimidad se convierte en un aislamiento.

A la práctica

  • Evitar la insistencia en la crítica a su gusto personal y su aspecto físico.
  • Permitir que se expresen los hace sentirse respetados y al mismo tiempo aprenden a respetar a los demás. Si cierra la puerta de la habitación, hay que respetar su intimidad.
  • Tolerar la crítica y discusión dentro de unos parámetros de respeto mutuo. No entrar en la confrontación directa ya que, la oposición del adolescente es para él una necesidad de afirmación vital.
  • Debemos permitir que se equivoque. Evitar supervisar continuamente lo que hace, pues le hace sentir que lo tratéis como un niño pequeño.
 

Preguntas con respuesta  

 

¿Cuándo se producen los primeros cambios corporales?

Entre los diez años y medio y los once en las chicas y entre los doce y medio y los trece en los chicos, aunque su aparición puede tener lugar desde los ocho hasta los dieciséis años.

¿Cómo podemos tratar los cambios repentinos del humor?

Comprender que a menudo forman parte del conflicto interno que experimentan a la hora de hacer frente a aspectos infantiles presentes y confrontados con otros anhelos de futuro, retos, e ilusiones.

Comentarios

Comentar artículo